Este cuadro, GLOW IN THE BLUE (acrílico sobre lienzo, 200 x 150 cm, 2026), rinde homenaje a una hermandad de resonancias marinas que comenzó a forjarse hace más de seis décadas. Era el calor del verano en las polvorientas calles de Corinto, Nicaragua, cuando —entre los primeros y tímidos escarceos con las muchachas del puerto— nos encontramos los tres, rivales entonces en la conquista del favor de aquellas jóvenes doncellas.
Fue así como, entre la búsqueda de esa felicidad inicial y de muchas otras que vendrían, se encendió el fulgor perdurable de nuestra amistad. Que este lienzo, impregnado del azul profundo e impenetrable de la bahía que tantas veces surcamos, sirva como testimonio vivo de ese vínculo que el tiempo no ha logrado apagar.

