FUEGO DE LA TIERRA
Las erupciones volcánicas forman parte esencial del paisaje, la historia y la identidad de Nicaragua. Junto a lagos y lagunas, los volcanes constituyen uno de los rasgos más emblemáticos de nuestra geografía. Aunque sus impredecibles erupciones han provocado importantes impactos sobre la población, también han sido una fuente de vida, contribuyendo a la formación de suelos fértiles que enriquecen valles y planicies. Así, nuestros volcanes representan la dualidad de la naturaleza: fuerza destructora y, al mismo tiempo, origen de renovación y abundancia.



