“Peces que nadan y vuelan” es una obra de anticipación a mi exposición DESTELLOS (TNRD, 5 de noviembre, 7:00 p.m.). Se trata de una evocación surrealista de la infancia, donde el mar y el cielo se confunden en un mismo horizonte de sueños. Los peces, suspendidos entre aguas azules y cielos encendidos, desafían la lógica para habitar dos mundos a la vez: el de la realidad tangible y el de la imaginación onírica.
La obra se convierte de esta forma en un puente entre la naturaleza vivida en Nicaragua y la libertad de mi interior, celebrando la infancia como un territorio eterno donde todo es posible.

